SEO – Cómo evitar crear una newsletter culpable por spam

 

Crear newsletters se ha vuelto una estrategia de marketing completamente fundamental para cualquier negocio que cumpla con su presencia en Internet.

Algunos negocios, utilizan su email sólo para confirmar envíos o compras realizadas por parte de los usuarios, pero otros, y cada vez más, dan un paso adelante y desarrollan una completa estrategia de email marketing.

Da igual del tipo que sea tu newsletter, lo primero que ha de hacer es evitar caer en la carpeta de spam, ¡y a toda costa! para que tu información llegue a tu cliente. No hay excusa para los descuidos. De lo contrario, todo tu esfuerzo quedará reducido a compartir espacio, en una carpeta de spam olvidada, con un montón de ciberdelincuentes y otros tantos inocentes como tú, que sólo querían llamar la atención del usuario para cumplir con sus objetivos, pero acabaron allí.

Los filtros de spam son una barrera muy común en cualquier proveedor de correo electrónico de hoy en día, y son una medida necesaria, pero supone un gran muro entre el empresario y sus clientes en muchos casos. Esta barrera, se activa a través de los proveedores cuando se detectan newsletters con ciertas características “sospechosas”, por lo que se procede a intervenir antes de que lleguen a la bandeja de entrada.

Un filtro antispam no sólo reacciona por “su cuenta”, sino que también el usuario puede enviar allí su correspondencia con tan sólo apretar un botón, por lo tanto, no sólo hablamos del criterio de una máquina, sino también del humano.

Algo tendremos que hacer para gustar a ambos con nuestra newsletter, ¿no crees?

Es tu responsabilidad optimizar, a la hora de crear una newsletter, para que cumpla su cometido. Por ello, debes ser consciente de cada proceso de su elaboración, pero en especial, de todos aquellos detalles que puedan llevar a tu pobre newsletter al calabozo del spam.

Vamos a enseñarte a continuación, algunos consejos para evitar que nuestras newsletters se vean relacionadas con el spam.

 

Consejos para evitarle a tu newsletter la carpeta de spam

●     Evitar las “palabras prohibidas” relacionadas con el spam

Las “spam words o palabras prohibidas” son reconocidas por los filtros de spam, y hacen que estas palabras queden directamente catalogadas como “peligrosas”, de dudosa fiabilidad y reputación. Por lo tanto, al hacer tu newsletter, presta atención en evitar cierto lenguaje o expresiones que puedan hacer parecer a tu boletín spam. Estas palabras y expresiones, son, o podrían parecerse mucho, a las siguientes:

●     No utilizar mayúsculas en la línea de asunto

Desde nuestra experiencia, es mejor no utilizar ni mayúsculas para todas las letras de la frase, ni ningún signo que exagere mucho la frase: como repetir puntos de exclamación o interrogación. Querer llamar demasiado la atención de tu cliente puede llegar a estresarle a nivel visual, si esta newsletter consigue llegar a la bandeja de entrada. Estas características son típicas de los spammers y directamente podría activar los filtros antispam de cualquier proveedor de email.

 

●     Crear un copy consistente, no débil

Cuando hablamos de consistencia, nos referimos a lograr hacer nuestra newsletter de una forma elaborada, no necesariamente llena de letras, pero sí cuidada. Si nos limitamos a usar frases evidentemente comerciales, los filtros antispam pueden ponerse en alerta. Llama la atención del usuario, sí, pero de forma inteligente.

 

●     No utilizar demasiados colores en la fuente

Aunque entendemos que a veces, por cuestiones artísticas/creativas/branding, se requiere utilizar diferentes colores en la fuente, este podría convertirse en otro motivo que invitaría al filtro antispam a quitarte fiabilidad. Lo más recomendado, es usar un sólo color de fuente en tu copy.

●     Usar tamaño de texto entre 10 y 12 pt

Utilizar tamaños de fuente demasiado grandes, también puede servir para llamar la atención….pero del filtro antispam. Te recomendamos utilizar, siempre que puedas, textos con una letra de no más de 10 o 12 pt para no ser juzgado como correo malicioso.

●     Evitar los URL reducidos

Hoy en día es bastante popular encontrar URL’s en su versión acortada, sobre todo en redes sociales. Pero cuando hablamos crear newsletters, es otro tema, ya que muchos de estos dominios están incluidos en listas de bloqueo. Por lo tanto, es posible que tus newsletters nunca lleguen a su destino.

●     Incluir una dirección física y enlace de cancelación a la suscripción

De acuerdo a la ley, es obligatorio que cualquier campaña de mailing  contenga un enlace de cancelación, incluso, existen multas y sanciones que pueden llegar hasta los 600.000 euros. Por este motivo, los filtros antispam evalúan también este detalle, y es más que recomendable no jugársela y facilitar al usuario la opción de cancelación a la newsletter.

Es una cuestión de legalidad pero también de fiabilidad, por lo que además, no viene mal incluir una dirección postal física, para que el cliente pueda encontrarte o comunicarse contigo de la manera que desee. De esta forma, conseguirás saltar los filtros de spam y mostrarte transparente ante tus destinatarios.

●     Usar un buen timing

Por enviar más emails, no van a abrirlos más ni a comprar más. De hecho, podemos crear en los usuarios cierto rechazo y… de nuevo a la carpeta de spam. ¿Cada cuánto enviar boletines? Tanto dejar poco tiempo entre newsletter y newsletter, como dejar mucho, es malo. La norma más adecuada en este punto es: enviar newsletters a tus clientes sólo cuando tengas algo importante que decir. Encuentra el punto medio entre estar demasiado ausente y ser demasiado insoportable.

●     Sé sincero con tu cliente en potencia

Existen muchos empresarios que, queriendo que sus newsletters resulten tentadoras y atractivas, utilizan frases engañosas que hacen pensar al pobre usuario que dentro encontrará algo maravilloso, o simplemente diferente a lo que luego encuentra en el interior del boletín. Esto, es engañar. Es cierto que conseguirás que el usuario abra el correo en ese momento, pero probablemente no lo haga más, porque serás catalogado como spam.

●     Segmenta bien tus campañas

Mucha gente aún no es consciente de la importancia que tiene segmentar contactos antes de crear newsletters. Te pondré un ejemplo: ¿qué sentido tendría, enviar newsletters promocionando seguros de hogar, a personas menores de 30 años? ¿O sobre seguros de coche a personas que no tienen coche? No pienses que lo importante es la cantidad de destinatarios…sino la calidad, y esto implica conocer los suficientes datos sobre tus usuarios, que puedas segmentar de forma efectiva tus listas, para que aquello que deseas llegue a aquellos que lo desean, si no, serás castigado de nuevo. De esta forma, tu campaña tendrá más sentido, más éxito, y tu imagen de marca no se verá afectada.

●     Conseguir que te añadan a su whitelist o lista de remitentes

La whitelist es un listado de contactos que, por los motivos que sean, resultan de confianza para los usuarios. Si tienes la oportunidad, puedes pedir a tus contactos que te ubiquen en ese listado de remitentes seguros. De esta forma, tus newsletters nunca serán destinadas a la bandeja de spam.

Como puedes ver, hay muchos factores que debemos revisar a la hora de enviar nuestras newsletters, y para ello, cuentas con herramientas de email marketing que te facilitan revisarlos, como Mailify. Aún estás a tiempo de reconsiderar tus campañas de email marketing. Si no utilizas muchos de los puntos nombrados en este artículo sobre cómo evitar los filtros de spam a la hora de crear una newsletter, estás poniendo en apuros el nivel de alcance de tu campaña de mailing y el potencial de tu empresa, tanto a nivel de ventas como de reputación. Sigue nuestros consejos y utiliza como se debe la herramienta de comunicación tan poderosa y efectiva que te ofrece el email marketing.

 

Autora: María Martín Parrilla, Content Manager en Mailify España.